La generación del 80, los nietos del 27

La generación del 27, aquella de la que aún bebe nuestro arte actual, su lírica, su estética, su nostalgia... son el punto de partida para un desarrollo temático innovador del flamenco que han creado nuestros contemporáneos y que relacionamos en escena con los más grandes inspiradores de la generación del 27 (como fueran Dalí, la Argentinita, Lorca, Sánchez Mejías, Manuel de Falla...), a través de su relación con el flamenco de entonces.

Este homenaje intergeneracional acude, a través de las diversas artes, a escenarios que cobrarán vida gracias a las nuevas tecnologías y las interpretaciones de algunos de los artistas más fructíferos de la actualidad. Entre ellos, Rubén Olmo (director del Ballet Flamenco Andaluz), Andrés Marín o Chevi Muraday (Premio Nacional de Danza 2006).

Queremos evocar aquel flamenco de artistas de referencia y la época artística que vivieron y hacerlo de la mano de nuestros compañeros queremos dejarnos contagiar por los impulsos más vanguardistas de aquella generación irrepetible y darle vida a través de un dibujo, una imagen, unos versos...

El pasado artístico más eterno revivirá sobre un escenario que esperamos no deje impasible a nuestro público.

“Esta obra, finalista de los Premios PAD, es una vuelta de tuerca más de la compañía, un giro inesperado y maestro que aporta nuevos puntos de vista a la siempre presente influencia de la generación del 27. Una gran producción de audiovisuales y recursos de la escena que dejan con la boca abierta, un cuidado ritmo de la historia y la coreografía, gracias al cual dos generaciones tan importantes se acercan y se tocan. Con coreografías de jóvenes e importantes compañeros de generación, revivimos la imponente presencia de quienes escribieron, pintaron o bailaron la cultura actual”.